Viernes, 21 Julio 2017
Libro IRUÑA

IRRINTZ: El local mejor aprovechado

| Octubre 2011

Texto: JOSEMA AZPEITIA. Fotografía: RITXAR TOLOSA

IRRINTZ: El local mejor aprovechado

La sección “Comer de pintxos” se creó como un escaparate para mostrar, por una parte, los bocados más representativos de los locales donostiarras dedicados a la cocina en miniatura. Por otra parte, queremos demostrar, mes a mes, que comer de pintxos no es caro si nos limitamos a comer en un solo bar. Baste como ejemplo el artículo de hoy. Los 9 pintxos que hemos degustado en el Irrintz tienen un coste de 20,9 euros. Calculen tres o cuatro vinos para acompañar la comida y no llegarán a los 30 euros de gasto. Si tenemos en cuenta que el 90% de los mortales quedaría más que saciado con 6 ó 7 de estos pintxos, la conclusión está clara. De hecho, en nuestro caso, decidimos compartir los pintxos nº 1, 4 y 9, y nos quedamos plenamente satisfechos.

El local que hoy nos ocupa, Irrintz, es uno de los bares mejor aprovechados de la parte vieja. A pesar de contar con 35 metros cuadrados escasos, la ventanita directa de la barra a la animada calle Pescadería hace aumentar sensiblemente sus posibilidades de servicio, y el cliente puede degustar su consumición sin necesidad de entrar al bar. En caso de traspasar el umbral, la barra nos dará la bienvenida con más de 30 pintxos fríos presentados con gran gusto, que podremos consumir de pie o, si tenemos suerte, sentados en una de sus dos mesitas. Además, las pizarras nos ofrecen otros tantos pin­txos de cocina y una gran variedad de raciones, aunque si por algo es conocido el Irrintz es por sus enormes bocadillos, cuyo contenido es decidido por el propio comensal en función de los ingredientes disponibles. Según nos comenta Julia Oiarzabal, la sufrida cocinera del local, “hay clientes que le añaden al bocadillo todos los ingredientes extras”. Julia es tolosarra de nacimiento, aunque se siente hija adoptiva de Goizueta. Su formación de cocina es autodidacta y se inició en el mundo de los pintxos en la cocina del Hotel Europa. En su curriculum cuenta con la experiencia adquirida en locales como el Kaia de Getaria, y los donostiarras Esparru, Platero o Ambrosio. Julia gobierna el Irrintz junto a su marido, el donostiarra Carlos Díaz de Junguitu, también con am­plia experiencia hostelera en establecimientos como el Martínez, el desaparecido Juana Enea o el Ambrosio, local en el que conoció a Julia.

Esta pareja lleva tres años al frente del Irrintz y a base de mucho trabajo ha logrado hacerse con una clientela fiel que es la base del negocio, pues como subraya Carlos, “esto no es la Calbetón, aquí hay que trabajar con la gente del barrio y el cliente habitual”.  

IRRINTZ.
C/ Pescadería, 12 (Parte Vieja). DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN
Tf: 943 42 42 34

NUESTRA DEGUSTACIÓN: 9 BOCADITOS PREPARADOS CON MIMO Y BUEN HACER

A pesar de las estrecheces de su cocina, Julia Oiarzabal se las apaña para mantener una oferta variada, colorida y, sobre todo, suculenta.

  • 1.- Crujiente de pollo con ali-oli:

    ¿Para qué arriesgar nuestro estómago comiendo unos nuggets de pollo en el McDonalds? En el Irrintz podemos disfrutar de este rico pintxo elaborado con pollo fresco, hecho al vapor para que no resulte un bocado graso, y envuelto en un rebozado en el que destaca el potente sabor del maíz frito, ingrediente que, lógicamente, le va al pollo como anillo al dedo. 

  • 2.- Kokotxa de bacalao a la plancha:

    La kokotxa siempre resulta un plato rico y resultón. En este caso, se sirven con una deliciosa vinagreta de pimiento morrón y pimiento verde que las acompaña armoniosamente. Es de destacar que todos los pimientos verdes servidos en esta casa, tanto en los pintxos como en los bocatas, se compran en la Bretxa y se pelan a mano en la cocina. Hablamos de varios kilos de pimientos cada semana, pero el esfuerzo merece la pena.

  • 3.- Taco de bacalao con piperrada:

    Aunque de apariencia similar al anterior, el pintxo no tiene nada que ver. La base de patata panadera, la elaboración del bacalao al vapor y la utilización de un riquísimo piquillo de Lodosa que le aporta al pintxo un leve toque picante, hace que nos encontremos ante un bocado diferente, aunque tanto o más atractivo que el anterior.

  • 4.- Bacalao ajoarriero:

    Terminamos nuestro intenso repaso al bacalao con un plato clásico que destaca por su sabor y jugosidad.

  • 5.- Salmorejo:

    Pintxo que sobresale ya desde la barra, tanto por su concepto como por su presentación. Sabroso y fresco, se sirve acompañado de una rodaja de jamón ibérico sobre pan frito que lo complementa a la perfección. Al elaborarlo con tomate en rama, el salmorejo está disponible todo el año en Irrintz.

  • 6.- Picante:

    Pintxo, al igual que el siguiente, originario del Portaletas que Julia aprendió a elaborar durante su etapa en el Ambrosio. Explosión de sabor resultado de la suma de más de 6 ingredientes y un toque de tabasco que lo convierten en no apto para todos los públicos. Hace, de verdad, honor a su nombre.

  • 7.- Salmón:

    El secreto de este pintxo es la calidad del salmón, y el grosor de sus filetes. El pescado se rellena de clara de huevo cocida, salmón triturado y una fina mayonesa de leche.

  • 8.- Foie con huevo frito sobre patatas panadera:

    Todos los bares tienen un pintxo estrella y éste es el del Irrintz. De hecho fue el que elegimos para representar al bar en el libro “La Senda del Pintxo”. Julia le tiene cogido a la perfección el punto a este bocado que nos fascina por sabroso, jugoso y suculento. Se podría comer en plato grande y a cucharadas. ¿Se nota que nos encanta?

  • 9.- Callos con jamón:

    Terminamos con otro clásico casero y nos dejamos en el tintero otra especialidad de la casa: los risottos. Tampoco dejen de probarlos.