MIL CATAS: En constante renovación

Texto: JOSEMA AZPEITIA. Fotografía: RITXAR TOLOSA

En mayo se cumplirá un año desde que Jesús Pablos se hizo cargo de este local que permanecía cerrado tras haber pasado una larga temporada en declive. Sin cambiarle el nombre (toda una excepción en la zona en la que se halla situado), este conocido hostelero dio un timonazo al negocio y lo enderezó en la buena dirección a base de calidad, variedad e imaginación.


A pesar de los embates de la crisis, a los que este este establecimiento, como todos los del sector, no es ajeno, Jesús está satisfecho con la respuesta del público, que lejos de retraerle, ha hecho que vaya aumentando la oferta gastronómica del local, que hoy en día cuenta con una completa carta de esas que invita a volver para probar las cosas que no hemos podido degustar en nuestra primera visita.


Llama la atención en la carta la variedad de ibéricos de Salamanca, que se cortan a cuchillo delante del cliente y se sirven acompañados de tostas de pan y aceite de oliva. Asimismo, hay una decena de referencias entre ensaladas, sopas, cremas, pastas y paellas, como la Paella marinera, que se prepara sobre comanda, con una espera entre 30 y 40 minutos, al competivivo precio de 10 euros por persona.


El apartado “De la mar” nos tienta con la Cazuela de bacalao ajoarriero (que también se sirve en revuelto, el Rodaballo o Rape a la plancha y los Chipirones “a tu gusto” (Encebollados, con hongos, con ajili-mojili o en su tinta), y si somos “De la tierra” nos rendiremos ante el Rabo de toro guisado a fuego lento en su jugo y deshuesado o el Cochinillo, cordero o cabrito, que se asan por encargo y se acompañan de patatas panaderas y ensalada de lechuga y cebolla.


Además de estas exquisiteces, Mil Catas cuenta con una variedad de más de 10 tostas de pan de hogaza, una alternativa entre el pintxo y la ración que está causando furor. Y otra fórmula atractiva y económica son los Huevos estrellados con patatas fritas y un ingrediente (jamón, lomo, bacon o chorizo de Autol), al precio de 7,50 euros, con botella de sidra incluida.


Si alguien se pierde con tan amplia oferta, la mejor alternativa es el Menú degustación, que por 29 euros consta de 5 platos (Foie micuit hecho en casa, Ensalada de cabra con frutos secos, Arroz cremoso de hongos con foie e Idiazabal, Chipirones a tu gusto, y Medallón de rabo de toro), Postre, Rioja de Crianza, Agua y Café, o el Menú degustación de pintxos (sólo disponible los martes y miércoles noche) compuesto de 5 pintxos, 1 postre, copa de crianza y café al inmejorable precio de 15 euros.


Y los jueves, a la hora del pintxo-pote, en Mil Catas está arrasando el “Pintxo Pote I+D”: Huevos con patatas y jamón + copa de vino o botellín de cerveza a 2 euros.


Jesús Pablos, además, está trabajando codo con codo con los bares Bergara, Hidalgo 56, Andra mari y Bidea Berri para organizar una interesante ruta de pintxos por Gros que pronto se dará a conocer. Estén atentos a estas páginas.

MIL CATAS
Zabaleta, 55 (Gros) - DONOSTIA
Tf: 943 32 16 56

MIL CATAS: En constante renovación

NUESTRA DEGUSTACIÓN: muestrario en miniatura de una interesante carta

Además de la amplia oferta gastronómica que describimos en la página anterior, Mil Catas cuenta con una de las más interesantes variedades de pintxos de los contornos.

  • 1.- Escalibada con antxoa:

    Un exquisito y jugoso entrante que también se sirve como tosta o como media tosta.

  • MIL CATAS: En constante renovación
    1.- Escalibada con antxoa: Un exquisito y jugoso entrante que también se sirve como tosta o como media tosta.
  • 2.- Ensalada de queso de cabra:

    Una ensaladita en pintxo muy fácil de comer, con el queso servido calentito y a medio fundir y un acertado aliño ligeramente dulce.

  • MIL CATAS: En constante renovación
    2.- Ensalada de queso de cabra: Una ensaladita en pintxo muy fácil de comer, con el queso servido calentito y a medio fundir y un acertado aliño ligeramente dulce.
  • 3.- Brocheta de gambas con vinagreta de verdura:

    Generosa brocheta con 6 gambas cubiertas por una riquísima vinagreta de verduras finamente picadas entre las que destaca la zanahoria, lo que aporta un riquísimo punto dulce a este clásico entre los clásicos del pintxo.

  • MIL CATAS: En constante renovación
    3.- Brocheta de gambas con vinagreta de verdura: Generosa brocheta con 6 gambas cubiertas por una riquísima vinagreta de verduras finamente picadas entre las que destaca la zanahoria, lo que aporta un riquísimo punto dulce a este clásico entre los clásicos del pintxo.
  • 4.- Arroz cremoso de hongos:

    Versión en miniatura de uno de los platos más exitosos del local: el Arroz cremoso de hongos con foie y lascas de Idiazabal. El arroz se sirve en un punto de cocción perfecto, en ese difícil estado entre tieso y cocido que sólo se logra en las cocinas en las que se trabaja mucho y bien con el arroz. Nos quedamos con las ganas de volver para degustar la paella marinera.

  • MIL CATAS: En constante renovación
    4.- Arroz cremoso de hongos: Versión en miniatura de uno de los platos más exitosos del local: el Arroz cremoso de hongos con foie y lascas de Idiazabal. El arroz se sirve en un punto de cocción perfecto, en ese difícil estado entre tieso y cocido que sólo se logra en las cocinas en las que se trabaja mucho y bien con el arroz. Nos quedamos con las ganas de volver para degustar la paella marinera.
  • 5.- Ajoarriero:

    Plato que también se sirve como ración e, incluso, como revuelto. Al igual que el arroz, se sirve en un punto que, lejos de estar excesivamente cocido, ofrece una ligera y agradable resistencia al diente. Un pintxo suculento y sabroso, regado con una salsa perfectamente ligada.

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    5.- Ajoarriero: Plato que también se sirve como ración e, incluso, como revuelto. Al igual que el arroz, se sirve en un punto que, lejos de estar excesivamente cocido, ofrece una ligera y agradable resistencia al diente. Un pintxo suculento y sabroso, regado con una salsa perfectamente ligada.
  • 6.- Foie al Idiazabal:

    Jesús Pablos lleva más de una década trabajando todos los días con el foie, y se nota. Se nota en la calidad y el sabor del foie y se nota en el punto de servicio del mismo: jugoso y fundente. En este pintxo en concreto, la adicción de unas lascas de queso de Idiazabal aportan un gran sabor al pintxo sin tapar la calidad del foie.

  • MIL CATAS: En constante renovación
    6.- Foie al Idiazabal: Jesús Pablos lleva más de una década trabajando todos los días con el foie, y se nota. Se nota en la calidad y el sabor del foie y se nota en el punto de servicio del mismo: jugoso y fundente. En este pintxo en concreto, la adicción de unas lascas de queso de Idiazabal aportan un gran sabor al pintxo sin tapar la calidad del foie.
  • 7.- Tierra y mar de chipirón con hongos:

    Mar y montaña, fórmula cada vez más frecuente en los bares de pintxos donostiarras, que aquí se elabora con un txipirón a la plancha y hongos confitados, regado con un rico ájilis-mójilis. Una combinación siempre efectiva.

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    7.- Tierra y mar de chipirón con hongos: Mar y montaña, fórmula cada vez más frecuente en los bares de pintxos donostiarras, que aquí se elabora con un txipirón a la plancha y hongos confitados, regado con un rico ájilis-mójilis. Una combinación siempre efectiva.
  • 8.- Foie al caramelo de Martini:

    Un clásico de la casa y compañero de anteriores aventuras hosteleras de su autor. Siempre es un placer volver a degustar este pintxo en el que el Martini adquiere un protagonismo muy evidente, combinando a la perfección con el foie. Un bocado que podría casi servirse como postre debido a su extremo dulzor, sin llegar a resultar empalagoso.

  • MIL CATAS: En constante renovación
    8.- Foie al caramelo de Martini: Un clásico de la casa y compañero de anteriores aventuras hosteleras de su autor. Siempre es un placer volver a degustar este pintxo en el que el Martini adquiere un protagonismo muy evidente, combinando a la perfección con el foie. Un bocado que podría casi servirse como postre debido a su extremo dulzor, sin llegar a resultar empalagoso.
  • 9.- Medallón de rabo de toro deshuesado:

    Nos rendimos ante este pintxo en el que el rabo, después de deshuesado, ha sido estofado lentamente hasta ser servido en un punto jugosísimo que hace que se derrita, literalmente, en la boca. Cremoso, untuoso, intenso... un pintxo cuya degustación justifica el paseo hasta el Mil Catas.

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    9.- Medallón de rabo de toro deshuesado: Nos rendimos ante este pintxo en el que el rabo, después de deshuesado, ha sido estofado lentamente hasta ser servido en un punto jugosísimo que hace que se derrita, literalmente, en la boca. Cremoso, untuoso, intenso... un pintxo cuya degustación justifica el paseo hasta el Mil Catas.